000 03402nam a22003857i 4500
001 AZUAY-88953
003 AZUAY
005 20251111043035.0
008 251108b |||||||gr|||| 00| | d
020 _a950-694--280-8
040 _aAZUAY
_bspa
_cAZUAY
_dAZUAY
_erda
041 0 _aspa
082 0 4 _a352.23
_bN496
100 1 _aAramburú, María Elena,
_eautor
245 1 0 _aEl poder presidencial y los presidentes modernos, políticas de liderazgo de Roosevelt a Reagan
250 _a1a. ed.
264 3 1 _aBuenos Aires :
_bGrupo Editor Latinoamericano,
_c1993
300 _a394 páginas
300 _bImpreso
336 _2rdacontent
_atexto
_btxt
337 _2rdamedia
_ano mediado
_bn
338 _2rdacarrier
_avolumen
_bnc
520 3 _aEl poder presidencial: Líder o empleado?, Tres casos de autoridad, El poder de persuadir, Reputación profesional, Prestigio público, Dos casos de opción, Los hombres en la función presidencial, Aproximándonos a los años sesenta. Reflexiones posteriores: Evaluando a un presidente, Revaluando el poder, Los azares de la transición, Una cuestión de detalles, Dos casos de autoayuda.
520 3 _bAnaliza las características que conforman la personalidad política de los últimos presidentes norteamericanos. El autor apunta no a la función, sino a la persona, definiendo el poder como un modo eficaz de acción directa del presidente en las decisiones de gobierno. Así al comparar a Eisenhower y Truman con Roosevelt, comprueba que la influencia personal eficaz resulta bastante riesgosa -´difícil de consolidad, fácil de disipar, pocas veces segura´-, y concluye con el ejemplo de Reagan, quien, según Neustadt, la tuvo en su momento, aunque de ninguna manera la misma se manifestó en forma constante y en todo lugar. La ´debilidad presidencial´ es, entonces, el tema subyacente de este libro. Debilidad en el sentido de una gran brecha entre lo que se espera de un hombre y la capacidad segura de realizarlo: se despiertan expectativas y se incrementan las tareas de gobierno, en tanto las perspectivas de apoyo sostenido tienden a empeorar a medida que las alianzas externas se debilitan y los acuerdos políticos se desvanecen.Para Neustadt, la búsqueda de poder presidencial, entendida correctamente, es decir, condicionada por la Constitución, debe servir a propósitos más amplios que la mera satisfacción personal del presidente. En este marco, es buena para el país, pues cuando un presidente mejora su influencia futura dentro del sistema, contribuye a energizar todo el proceso, aumentando también la perspectiva de que las políticas que elija resulten viables. Además, concluye, ´el presidente tiene que usar toda la influencia posible en el Congreso, en las gestiones operativas, en los medios de comunicación, y también con los intereses privados, los aliados extranjeros y la opinión pública. Comparado con todas las oposiciones que enfrenta, hasta un presidente fuerte es débil´.
650 1 4 _aPODER EJECUTIVO
650 1 4 _aPODER POLÍTICO
650 1 4 _aPODER PRESIDENCIAL
650 1 4 _aPRESTIGIO PUBLICO
650 1 4 _aRELACIONES DE PODER
650 1 4 _aROLES DE PODER
654 0 _a352.23 - Administración pública, Jefes de la Rama Ejecutiva
654 0 _a352.23 - Administración pública, Jefes de la Rama Ejecutiva
700 1 _aNeustadt, Richard E.,
_eautor
942 _2ddc
_c5
999 _c41141
_d41141