TY - BOOK AU - Pérez Ramírez,Gustavo AU - Barriga López,Franklin AU - Gomezjurado Zevallos,Javier AU - Núñez Sánchez,Jorge AU - Rosero Jácome,Rocío TI - Libros, ideas e imágenes prohibidos en la historia del Ecuador SN - 978-9978-394-27-4 U1 - 098.1 PY - 2016/// CY - Quito PB - Academia Nacional de Historia del Ecuador KW - CENSURA KW - ECUADOR KW - LIBROS PROHIBIDOS KW - 098.1 - Obras prohibidas, falsificaciones, imposturas N2 - Estudio introductorio (Jorge Núñez Sánchez). El índice de libros prohibidos (Gustavo Pérez Ramírez). El obispo José Pérez Calama y los libros prohibidos en la Reforma universitaria de Quito, 1790-1792 (Rocío Rosero Jácome). Prohibiciones coloniales y control social (Jorge Núñez Sánchez). La Mónita o instrucciones secretas de los jesuitas. (Javier Gomezjurado Zevallos). Index, Montalvo y Vargas Vila (Franklin Barriga López). Las ruinas de Palmira, libro prohibido en Riobamba (Bayardo Ulloa Enríquez). Si los desnudos hablaran... (José Carlos Arias Alvarez). Un libro prohibido en la villa de Zaruma (Martha Romero Armijos). Los prohibicionistas (Diego Moscoso Peñaherra); A lo largo de la historia, toda forma de prohibición ha estado vinculada esencialmente con el poder y ha significado una manifestación del ejercicio de dominación de los poderosos contra sus subordinados. A veces, esa dominación se ha expresado por medio de la simple fuerza bruta, pero en otras ocasiones ha usado mecanismos más complejos y elaborados, como los de la imposición normativa, fuese en forma de principios morales instituidos para el uso colectivo o de mandatos legales de obligatorio cumplimiento.Visto desde este ángulo, el concepto de poder conlleva la existencia de formas de dominación y subordinación social y también de mecanismos de prohibición, coerción, limitación y restricción, impuestos por la entidad dominante y tolerados por el grupo social a cambio de prestaciones de protección y beneficio común. Dicho en otras palabras, el discurso de la prohibición supone la existencia de dos entidades confrontadas: de una parte un soberano o jefe, cuya tarea es la de prohibir aquello que considera dañino para la sociedad o para su propio poder, y de otra parte un sujeto social que, de alguna manera, debe aceptar la prohibición y someterse a ella. Hay que recordar que en el mundo occidental el poder ha estado vinculado tradicionalmente a tres manifestaciones: la supremacía político-militar, de la que han emergido los soberanos y gobernantes; la dominación eclesiástica, ejercitada a través de un amplio y complejo entramado religioso, sostenido sobre el temor a las divinidades y a sus posibles castigos, y, el poder de la riqueza, entendido como la preponderante influencia de los ricos en todos los asuntos de la sociedad y del Estado ER -