La Educación y la herencia
- 1a. ed.
- 320 páginas Impreso
Sólo en la paternidad, pero en la paternidad completa, consciente, es decir, en la educación del niño, es donde el hombre llega «á sentir con todo su corazón». ¡Ah! ¡Qué ruido, el ruido de los piececitos del niño! Es el ruido ligero y´ dulce de las generaciones que llegan, indecisas, inciertas, como el porvenir. ¡El porvenir! Nosotros mismos somos los que acaso lo decidimos, por la manera cómo educamos á las generaciones nuevas.