Leer, escribir, soñar es un libro para disfrutar. Esta aseveración se sustenta en los rasgos del conjunto, pero sobre todo en las páginas que contienen el título Viejas Sirenas. Según Jorge se trata de una deuda contraída con el antiquísimo Homero y yo diría con Ulises, el viajero que palpita en cada uno de nosotros. Esas Viejas Sirenas son posibles gracias a la mediación magnífica del escritor Jorge Dávila Vázquez (Cuenca, 1947)