Sus juveniles Narraciones inverosímiles dan la medida de su maestría en el dominio de la narración corta y de sus gusto por lo fantástico -no en vano fue el primer escritor de habla hispana que se ocupó de E.A. Poe-; actividad futura, desde las fantasmagorías de El amigo de la muerte, el costumbrismo de Moros y cristianos, hasta la fascinación del Norte que palpita en Los ojos negros. Fantásticas, románticas u humorísticas, estas narraciones son un ejemplo de nuestra mejor literatura del sigo XIX.
978-84-02-09031-7
CREACIÓN LITERARIA NARRATIVA
808.8 - Colecciones de más de dos literaturas 808.8 - Colecciones de más de dos literaturas