Cinco relatos de amor, cinco mujeres, cinco ciudades —Santiago, Lucerna, Pekín, Montevilliers, París— en estas “memorias imaginarias” de amores que no fueron o no pudieron ser por indiferencia, rechazo, malentendido o prohibición… ¿Cuánto tiene de autobiográfico? “Todo cuanto uno escribe forma parte de un gran autorretrato —dice el autor—: esas situaciones que uno cuenta y borra, rompe y vuelve a escribir tantas veces de manera obsesiva, se vuelven vivencias verdaderas, tan intensas como las que forman la autobiografía […] Es natural que uno llegue, realmente, a amar a la mujer de su relato”. “Los amores fugaces no me exigió menos esfuerzo que mis otros libros. Siguió siendo como antes, como siempre desde cuando comencé a hacer uso del derecho a la palabra, y que sólo Ray Bradbury —que supo juntar el zen y el arte de la escritura— ha sido capaz de describir: «Cada día salto de la cama y camino por un terreno minado. El terreno minado soy yo. Tras la explosión, paso el resto del día juntando los pedazos».
CUENTO ECUATORIANO LITERATURA ECUATORIANA – SIGLO XX NARRATIVA CONTEMPORÁNEA